Saber reclutar promotores ya sean internos o de agencia resulta ser todo un arte. En el área comercial se necesitan conocimientos, intuición y tener reglas muy claras, pues no todos saben hacerlo.

El promotor o “merchandiser” es una persona que se encarga de gestionar la ubicación de los productos de tu empresa en el punto de venta, así como de responder a las consultas de los clientes y realizar demostraciones. Elegir al personal por empatía puede ser una error, ya que el promotor debe respetar ciertas reglas apegadas a la realidad de lo que la empresa necesita.

Los beneficios de trabajar con una agencia de promotores supone una oportunidad para vender el producto, con una formación y supervisión adecuada en su agencia. La promotora se convierte en un anuncio viviente su producto, destacando sus cualidades y logrando que el cliente se decante por su marca en lugar de la competencia, y en ocasiones incluso puede conseguir compras por impulso. También impulsan las campañas de publicidad en el lugar de venta, además de mejorar la atención al cliente, especialmente en los centros comerciales.

Sin embargo, contratar promotores internos sin necesidad de una agencia también genera beneficios pues suelen ser más extrovertidos y con mayor influencia para atraer a los clientes. Ya sea de manera interna o por medio de agencia, la contratación de promotores debe permitir que las  campañas sean eficaces en la promoción de productos o de la marca en el punto de venta.

Ambos tienen que tener habilidades y características primordiales para generar una venta exitosa:  

  • Prospectar
  • Calificar
  • Presentar 
  • Cerrar
  • Dar seguimiento a sus clientes

Mantén la labor de los promotores de tu agencia controlada en un solo sistema, conoce más sobre BeepQuest.